Escándalos

La televisión convierte a los héroes en villanos y viceversa. La popularidad ha acarreado algunas sorpresas amargas a los habitantes de Gran Hermano. María José y Mónica vieron al descubierto su pasado, Marina soportó críticas de infidelidad y el padre de Ismael ha sido condenado a tres años de prisión por traficar con cocaína.

Sabotajes

La falta de contacto con el exterior se rompió por primera vez cuando alguien tiró una pelota de tenis con insultos para Vanessa y Marina. Tiempo después pudo verse dentro de la casa un intruso con la bandera en defensa de los presos vascos.
El showman Leo Bassi se instaló en la finca colindante. Desde un andamio puso música y fabricó todo tipo de ruidos para llamar la atención. Con un altavoz se dirigió a los habitantes de la casa para leerles la obra de George Orwell en la que se inspira el nombre del programa. Su misión la llamó ¡Operación Gran Hermano!

Descuidos

Un pirata informático logró penetrar en el servidor de Internet de la productora de televisión Zeppelin y propagó por la red los datos personales de los seleccionados y 1.722 candidatos.
La Agencia de Protección de Datos, que actualmente está investigando la publicación de esos ficheros en Internet, ha anunciado que la productora podría ser sancionada con una multa de entre 100.000 y 100 millones de pesetas por carecer de los adecuados servicios de seguridad en sus sistemas informáticos.