EL BUS

La misma idea envuelta con un papel de regalo diferente. Los concursantes se encerraban en un autobús que durante tres meses recorría toda España. El sistema de votación era inverso al de su predecesor. El público nominaba a dos candidatos para ser expulsados. Posteriormente eran los concursantes quienes votaban al que preferían que se fuese. Además, las votaciones se hacían cara a cara.

La novedad:
Más bien poco. Podían chatear con el exterior y recibir cierta información que, por supuesto, había sido filtrada anteriormente por la organización. Dormían todos en una cama gigante, común, y a diferencia de Gran Hermano, por primera vez se vio a dos concursantes manteniendo relaciones sexuales.

Desventajas:
Contó con el inconveniente de que los concursantes ya tenían una idea preconcebida del concurso antes de entrar. Se les acusó de actuar ante las cámaras y de tratar de comprar el favor del público con frases amables. Sin embargo, con el tiempo fueron olvidando la presencia de las cámaras y sacando a relucir sus verdaderas personalidades.