DISTINTA PERO IGUAL
La casa en sí no ofrece grandes novedades. Zeppelín TV ha reproducido la planta tal y como era en el Gran Hermano del 2000. Tan sólo se ha trasladado uno de los dos dormitorios, que ya no estarán pared con pared. Así los concursantes pueden cotillear a sus anchas sin temor a ser oídos por sus compañeros.
El jardín sí ha cambiado. Ahora es más grande, la piscina puede acoger más bañistas y la granja ha crecido ¿Tendrán previsto Telecinco y Zeppelín TV que los grandes hermanos pasen un poquito de hambre? Esperemos que los habitantes de la casa no tengan que asaltar el corral a media noche, despertando las iras de Greenpeace. No saben los de Zeppelín que los pacifistas-ecologistas no se andan con chiquitas y cualquier día montan la tienda de campaña en medio del jardín y no se mueven en los cien días.
Por lo demás, vacaciones, vacaciones, no serán. La casa ha sido intencionadamente desprovista de lavadora, lavavajillas, batidora, equipo de música y televisión. Como sus hermanos mayores, los nuevos grandes hermanos tendrán que organizarse para mantener la casa habitable y evitar que el listillo de turno se escaquee.