GUADALIX DE LA SIERRA
Los habitantes de Soto del Real, la localidad de la sierra madrileña donde se ubicó la casa de Gran Hermano en su primera edición, deben estar dando gracias por su traslado a otra población madrileña. Los seguidores y fans del concurso arrasaron el año pasado los alrededores del chalet donde Ania y sus amigos pasaron tres meses encerrados. La zona se convirtió en un auténtico vertedero y el pueblo perdió su carácter íntimo y pacífico.
Los inquilinos de su Ayuntamiento también han respirado más tranquilos. La vivienda no tenía licencia de obra y según la ley debería haber sido derribada de inmediato. Pero, ¿quién era el guapo que se atrevía a dar la orden de echarla abajo? ¿Cómo podría Soto del Real enfrentarse a Telecinco y al resto de españoles que adoraban el programa que, bien es cierto, supuso un hito en la televisión de todo el mundo?
Guadalix de la Sierra, el pueblo que hace 48 años dio la bienvenida con los brazos abiertos al Mr. Marshall de Luis García Berlanga, acoge ahora a los nuevos visitantes. En este caso españoles, que la experiencia con los americanos les dejó mal sabor de boca.
El Ayuntamiento lo ha encontrado un fantástico medio publicitario y ya se frota las manos imaginando los beneficios del turismo. Por ello, no ha dudado en ceder un terreno para el chalé de una planta con jardín, piscina y vistas a la sierra… ¡Así yo también quiero que me encierren no cien, sino mil días…!