SUPERVIVIENTES

Dos equipos de ocho personas fueron "abandonados a su suerte" en un Parque Nacional del archipiélago de Bocas del Toro, en el Mar Caribe frente a la costa este de Panamá.

Aunque el paraje daba para unas buenas vacaciones, lo cierto es que las condiciones en las que los exploradores vivían lo hacían un destino poco deseable. Sin comida apenas, devorados por los mosquitos, luchando el equipo norte contra el equipo sur de la isla... en fin, que fue una experiencia dura, a pesar de que todos los concursantes afirmaron haberla disfrutado mucho.

La novedad:
Rompía con la idea de enclaustramiento del Gran Hermano y El Bus. Por fin los concursantes vivían al aire libre y además no estaban solos. La mayor parte de la estancia en la isla trabajaban en equipos y sólo al final se competía con los compañeros.

Desventajas:
El programa se emitía en diferido, editado y con cortes. Perdió la frescura y capacidad de sorpresa del directo. La belleza del paisaje, su mayor cualidad, quedó arruinada por este motivo. A pesar de la promoción y el apoyo que obtuvo por parte del resto de programas de la cadena, Supervivientes no satisfizo las esperanzas que en él se habían puesto.